Y yo?
Cuando llegué las dos ya estaban sin tabas tiradas en un mismo sillón, una estaba afónica por cantar una misma canción y la otra exhausta de recibir masajes sin compasión ahí donde más parece que surte efecto la presión. Ya no había canchita y un huevón gritaba desesperado debajo de los peldaños -yo-. Lo divertido fue subir y jugar a paulita manda. tania ataca y koala se desbanda.
La misma que apagó la luz es la que en la mañana se dió cuenta que olvidó el red floss. Y había dicho que lo recordaría todo, pero cuando se juega al apagón ciertas cosas se te escapan de la mente.
Y era la misma que decía que mañana debía trabajar, pero se quedó preguntando ¿Por qué no jugábamos un rato más largo? pero la que atacaba a rabiar se quedó jato cuando el gato empezó a corretear al gallo. Y para jugar siempre se necesita un triunvirato. Así que nos regresamos después del buen rato.
Y cuando regrese te aviso que dejaste el floss olvidado en la guantera del carro. Qué tal niña resultó ser esa chiquilla.
Ayer me fuí, y no me quice ir. Eso lo reseña todo, el resto de sentimientos se quedan allí.
Cuando regrese jugamos de nuevo al apagón.
weil Im die queen
